~Beso Francés~ joe y tu cap 2 & 3
Capitulo 2:
Aquel
día había salido a ofrecerle ayuda y así había podido verla
detenidamente. El pelo largo de un color castaño rojizo con reflejos
rubios le caía provocadoramente por la espalda. Llevaba unos vaqueros de
cinturilla baja que se le ajustaban a la perfección al trasero y un
estrecho suéter blanco que revelaba, además de un vientre completamente
plano, un piercing en el ombligo de lo más seductor.
Había sido justo en ese momento cuando Joe se había dado cuenta de que tenía que seducir a aquella mujer.
Lo que no sabía era cómo hacerlo.
Joe
no era precisamente un rompecorazones, más bien era un tipo
introvertido, apasionado de los fósiles, los objetos antiguos y la
historia, al que nunca le había resultado fácil relacionarse con los
demás, por lo que pasaba más tiempo con sus libros que con otra gente.
Además,
_________ desprendía valentía y descaro, era una mujer llena de energía
y de vida. Sin duda estaría demasiado ocupada pilotando globos
aerostáticos, escalando o elaborando sus originales piezas de joyería
como para fijarse en un loco de la arqueología como él.
Aquello no estaba bien. Nada, nada bien.
Joe
Jonas era perfectamente consciente de que su plan era una locura, pero
desde que _________ __________ había alquilado el apartamento libre del
edificio hacía dos meses, su sexy vecina había protagonizado todas las
fantasías eróticas de Joe. Así que ya era hora de hacer algo al
respecto.
Desde el momento que había oído a _________ subir sus
cosas cantando una versión desafinada de Je ne regrette rien, había
sabido que era una mujer especial.
-No me arrepiento de nada -había dicho en un perfecto francés que había hecho que a Joe le latiera el corazón con más fuerza.
¿Quién podría resistirse a una mujer así? Joe habría deseado sentirse tan seguro con las decisiones que había tomado en su vida.
¡Si ella supiera los pensamientos tan poco fraternales que despertaba en él!
El
problema era que no podía cambiar la imagen que _________ tenía ya de
él como el vecino amable al que podía contarle todo y pedirle ayuda.
Necesitaba hacer que lo viera de un modo completamente distinto. Pero en
aquel momento no había sabido cómo conseguirlo.
Hasta esa
mañana, cuando ella le había dicho que necesitaba un stripper y, sin
pensárselo dos veces, él había cometido la temeridad de enviarla al club
a hablar con su "amigo" Monsieur Enmascarado.
Bueno, en realidad
no era del todo mentira que el Enmascarado fuera amigo suyo y lo cierto
era que no le importaba lo más mínimo haber tenido que engañar a
_________ para que le diera una oportunidad.
-Joe -lo llamó Steve, el barman, desde la puerta del vestuario.
-¿Sí? -respondió él mientras se subía a toda prisa los pantalones de cuero bajo los que sólo llevaba un diminuto tanga dorado.
-Ya está aquí -anunció Steve con un gesto triunfal.
El miedo se le agarró a la boca del estómago. _________ estaba en el club e iba a verlo actuar, iba a verlo desnudarse.
Al
otro lado de la cortina podía oír los gritos de las mujeres que
aclamaban la presencia del Enmascarado al ritmo de la música de Nueve
semanas y media. Joe sintió el impulso de echarse atrás, de salir
corriendo por la puerta trasera del club, pero una vocecita en su
interior le dijo que se enfrentara a sus miedos.
"No
desperdicies esta oportunidad". Respiró hondo, se quitó las gafas y las
sustituyó por una máscara de cuero negro que le tapaba prácticamente
toda la cara.
Era ahora o nunca. Había llegado el momento de presumir de lo que tenía.
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Capítulo 3
_________ se quedó boquiabierta. Monsieur Enmascarado tenía el trasero más espléndido que había visto en toda su vida.
Todo
él era fascinante, cautivador e increíble. El trasero enfundado en
aquellos estrechísimos pantalones de piel se movía frente a ella con
maestría.
¡Y esos abdominales!
Un centenar de mujeres
gritaban y aullaban como si se encontraran delante del mismísimo Elvis
resucitado. Pero cuando Monsieur Enmascarado por fin se dio media vuelta
fue en _________ en quien fijó la mirada. Fue a ella y sólo a ella a la
que dedicó una sonrisa inescrutable y un guiño provocador.
En
ese momento, _________ tuvo la seguridad de que había encontrado la
aventura salvaje que andaba buscando, había dado con el hombre que le
quitaría de la cabeza al bueno de Joe.
-Pellízcame -murmuró entre dientes, convencida de que aquello no era más que una maravillosa fantasía erótica.
Los
focos bañaban su cuerpo con luces de colores e iluminaban sus hombros
anchos y sus bíceps tan anchos como los muslos mientras giraba
seductoramente y se quitaba lentamente la corbata roja escarlata que
llevaba anudada alrededor del cuello desnudo. Todo ello sin apartar la
mirada de ella en ningún momento.
-No te quites la máscara -le gritaba el público enfervorizado mientras agitaban billetes para que fuera por ellos.
Pero él continuó bailando y le tiró la corbata a _________.
Una
mujer más tímida habría dejado que otra agarrara la corbata, pero
_________ ya no era tímida. Había renunciado a serlo dos años atrás,
cuando se había prometido vivir cada día al máximo. Ahora era una mujer
atrevida, incluso descarada.
Una mujer que, en aquel momento, se
sentía revolucionada y excitada. Allí nadie la conocía, así que no
importaba lo más mínimo si quería comportarse como una fulana.
Agarró
la corbata al vuelo y se la puso alrededor del cuello, después se llevó
un extremo a la nariz para sentir la esencia puramente masculina de la
que estaba impregnada. Le temblaban las rodillas y, por un momento,
sintió que le faltaba la respiración, pero aun así, no dejó de mirar
aquellos cautivadores ojos oscuros que la observaban sin pestañear.
El Enmascarado se desabrochó el cinturón, que no tardó en salir por los aires como lo había hecho la corbata.
Una
esbelta rubia trató de hacerse con él, pero _________ fue más rápida y,
unos segundos después, ya tenía el cinturón puesto alrededor de la
cintura a modo de trofeo.
La sonrisa del Enmascarado aumentó y no
se borró de su rostro mientras se quitaba los pantalones de un solo
tirón con el que abrió el velcro de los laterales. La prenda aterrizó en
el suelo del escenario.
Las mujeres se volvieron locas.
Dios,
aquel hombre estaba increíblemente bien dotado y _________ no podía
dejar de mirar... de mirarlo a él. Se puso una mano en el cuello y pudo
sentir el pulso acelerado, fuera de control.
¿Y aquel magnífico espécimen era amigo de Joe Jonas? Increíble. No tenían absolutamente nada en común.
Fue
entonces cuando Monsieur Enmascarado le tendió una mano y, sin dejar de
mirarla con aquellos ojos enigmáticos, la invitó a subir al escenario.
_________ se señaló a sí mismo como preguntándole "¿Yo?" Él asintió y movió la mano instándola a subir.
Ella negó con la cabeza. Era valiente, pero no estaba segura de serlo tanto.
"Nada de miedos, ¿recuerdas? La vida es demasiado corta. Hazlo".
Él
seguía acercándose a ella, provocándola. _________ sentía cómo le
ardían las mejillas mientras él movía los labios para pronunciar una
sola palabra.
-Ven.
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Bueenoo Niiñaazz de mii <3 no suubii ayeer pueez mi dormii XD
BTW: LAZ AMOO
Giigii <3
peace & love
bye
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